



Como fan del manga, uno aprende algo rápido: cuando una historia se atreve a incomodar, el mundo reacciona. A veces con aplausos… y otras con prohibiciones oficiales. Estos cinco títulos no solo marcaron época, también chocaron de frente contra gobiernos, escuelas y autoridades culturales.

En 2005, escuelas en Shenyang (China) prohibieron el manga porque estudiantes imitaban la libreta escribiendo nombres de compañeros y profesores. La situación escaló cuándo en 2007, autoridades chinas confiscaron miles de copias por considerarlo perjudicial para menores; y en 2015, el Ministerio de Cultura de China lo incluyó en una lista negra de 38 títulos con “contenido severamente impropio”, prohibiendo su distribución.
Lo que empezó como un thriller psicológico terminó convertido en símbolo de pánico moral global.

En 2015, China prohibió oficialmente la obra dentro del mismo listado gubernamental que afectó a otros animes y mangas, alegando violencia extrema y contenido inapropiado. Además, el título fue retirado de plataformas y quedó bloqueado en el país, así como en Rusía y Malasia. Para muchos fans, que una historia sobre libertad y opresión fuera censurada solo reforzó su impacto cultural.

Este clásico antibélico fue retirado en 2012–2013 de bibliotecas escolares en Matsue (Japón), limitando el acceso de estudiantes . La obra muestra crudamente Hiroshima y también crímenes de guerra japoneses; esta medida provocó protestas masivas y finalmente fue revertida, pero hubo nuevos retiros posteriores por lenguaje considerado problemático. Un manga histórico que terminó en el centro de un debate político real.

En 2015, fue incluido en la lista oficial china de obras con “contenido severamente impropio” . Su violencia gráfica y temática caníbal fueron clave en la decisión. Plataformas digitales fueron obligadas a retirarlo, paradójicamente, esa censura impulsó su fama internacional. También tuvo probleas de censura en Rusia.

En 2020, el manga enfrentó una fuerte controversia en China por el nombre de un personaje que recordaba a la Unidad 731, relacionada con crímenes de guerra japoneses. La presión derivó en retiro temporal de plataformas y cambios oficiales en el nombre del personaje; un detalle narrativo terminó desatando una tormenta internacional.
Estas historias nos confirman algo: el manga no es solo entretenimiento. Puede tocar heridas históricas, cuestionar gobiernos o provocar debates culturales profundos. Y cuando un gobierno decide prohibir una obra… muchas veces lo que logra es exactamente lo contrario: convertirla en leyenda.
Recuerda que puedes conseguir estos y muchoas más mangas aquí
Comentarios
Deja tu comentario